La Volpe llegó a un acuerdo con Banfield y se convirtió por un año en el nuevo técnico
El entrenador Ricardo La Volpe llegó a un acuerdo con Banfield y se convirtió por un año en el nuevo técnico del plantel profesional, tras la salida de Sebastián Méndez luego de un arranque con cuatro derrotas en el torneo Apertura. Tras mantener conversaciones vía telefónica y definir rápidamente su situación, el ex arquero de Banfield selló su vínculo y en los próximos días retornará al país para ser presentado y ponerse a trabajar de inmediato.
Por lo pronto, La Volpe será acompañado por un ayudante de campo, mientras que el profesor Sergio Czechowicz continuará en su función de preparador físico.
Asimismo, quedó definido que el DT estará a cargo del equipo a partir de la semana posterior al partido con Tigre, teniendo un período de siete días en la conducción de cara al encuentro del domingo 11 de septiembre ante Arsenal, en el estadio Florencio Sola, a partir de las 14.
A su vez, para el encuentro de la próxima fecha, en Victoria, Raúl Wensel será el entrenador, mientras que su ayudante Eduardo Masotto dirigirá la Reserva.


El gallego siempre será muy querido por la gente del taladro, fue importantísimo como jugador y tuvo su oportunidad como dt. El fútbol es asi, pero siempre da revancha, está vez las cosas no salieron pero siempre hubo mucho respeto y esperanza. Gracias gallego, el hincha de Banfield nunca te va a olvidar.
El entrenador Sebastián Méndez renunció a su cargo al frente del equipo, por lo que la Subcomisión de Fútbol se avocó a la búsqueda de un nuevo cuerpo técnico del plantel profesional de Banfield.
El primer tiempo fue casi monotemático, Godoy Cruz tuvo la pelota, las ideas, la iniciativa y las llegadas más claras. Luchetti ahogó varios gritos de gol y fue él quien salvó a Banfield de una goleada. El tomba mereció mucho más y se fue al descanso preocupado por la falta de definición. Banfield partió rumbo al vestuario apático y desdibujado por donde se lo mire. No se observó una actitud positiva para rescatar al equipo de un pésimo y terrorífico arranque de torneo.


