Entre Bologna, pingüinos y buenos rendimientos
El partido tuvo sus condimentos, el penal a Carrusca es indiscutido, como también que Caranta se adelantó ante el flojo tiro de Bologna, nada tiene que ver que el tiro haya sido defectuoso, el arquero se adelantó y hubo invasión de jugadores bordó, no se habla más.
Por otra parte el gran dueño del clásico, la gente del taladro, tuvo la iniciativa de tirar unos 14 pingüinos al campo de juego en alusión a su pobre rival, el partido se jugó con los pinguins durante un ratito, fue interesante ver correr a Carrusca esquivando los muñecos. Luego Loustau paró el encuentro y se dedicó a revolear pingüinitos fuera de la cancha.
Hay que destacar el funcionamiento de Jorge Achucarro, el delantero está afiladísimo y es un león para luchar la pelota y encarar hacia el arco, define bien y es la figura que resalta de este taladro versión 2011. El rendimiento colectivo es muy bueno, Carrusca está jugando muy bien, el mediocampo responde, la defensa está ordenada y Bologna parece seguro. Ayer el "chuky" ingreso y puso lo suyo, ilusiona en una
dupla con el paraguayo a partir del próximo partido.
Estamos bien, bien por Méndez que encontró el equipo en pocas fechas, bien por Banfield que continúa festejando en su época post Falcioni.



Sebastian Méndez repitió por tercera vez consecutiva la misma alineación y consiguió su segundo triunfo al mando del Taladro. Luego de su primer clásico como entrenador destacó las ganas y el ímpetu de sus jugadores. Esto dijo en conferencia de prensa:
El partido arrancó con todo, fricción y lucha en todas partes del terreno. Se veía intensidad para recuperar la pelota y muchas discusiones. Tanto Banfield como Lanússhh disputaban cada balón como si fuera el último, en este juego Banfield pareció mejor plantado y luego de un penal de Caranta a Carrusca llegó el primero, con la ventaja el partido fue otro y Banfield lo dominó sin jugar bien pero con eficacia.
Banfield fue dueño del clásico tanto en la cancha como en las tribunas, sostuvo la victoria con garra, entrega y autoridad. La fiesta en las gradas demostró y dejó muy claro quien es "capo del sur", el taladro alentó y le puso el colorido, terminó festejando a lo grande junto a sus jugadores.


